sábado, 9 de diciembre de 2006

Atlas de mí mismo

Abro mis páginas y me voy reconociendo en cada uno de las cartografías de mi interior. Tengo desiertos y valles, montes y depresiones, ríos y salinas. Aprendo de mí en las situaciones extremas. Mi curiosidad me salva, creo.
He leído algo sobre el método Pilates en estos días, y estoy por profundizar. Seguro que en días como estos me vendría de maravilla. Teniendo en cuenta que es una especie de gimnasia no solo física, sino también mental, pues creo que se ajusta a mis necesidades. Hablaré con especialistas en el tema.
El mar me ha acompañado hábilmente en estos días. Ayer fue una bahía en el sur de la isla, donde descubrí una pequeña playa que no conocía. Fui feliz sin proponérmelo. Hay palabras que ayudan, que amarran y que se dicen sin saber cuan importantes son. Me sentí como subiendo por unas escaleras mecánicas, cómodo y notando que otros se preocupaban por aligerar esfuerzos. El boomerang que a veces lanzamos no siempre viene por detrás a golpearnos en el cogote, como sucede en los dibujos animados. Hay boomerangs buenos.
El perro que me come por dentro está furioso estos días. No encuentra hueso y se ensaña con las entrañas. Voy a terminar cambiando mis órganos internos por otros de metal, fríos y duros. Terminará cediendo él y yéndose.
¿Mil dolores pequeños son peores que un dolor único y grande? Si supiera la respuesta a esta pregunta, creo que resolvería el gran enigma que me atenaza. Mientras tanto, utilizo los libros como sacos de arena en las barricadas, parapetándome detrás de ellos. Ciertos poemas son perfectos chalecos antibalas; ciertos relatos, eficaces cascos militares.
Soy botánico en el jardín metálico.

27 Comments:

Blogger atikus said...

Desconfío de la gimnasia y más de pilates, sin embargo adoro a Radio Futura.

09 diciembre, 2006 19:49  
Blogger LaLocadelMoño said...

Adoro a Radio Futura y el método pilates no solo es completo, si no que es muy efectivo, tanto en mente como en cuerpo.
Gracias por pasarte por mi blog.

09 diciembre, 2006 20:51  
Blogger Churra said...

Soy metalico, en un jardin botanico....que maravilla.
Yo tengo tambien un perro que me muerde desde dentro.Por ahora va ganando el.

(prefiero con diferencia mil pequeños mordiscos que un gran desgarro)

besos

09 diciembre, 2006 23:46  
Anonymous Anónimo said...

Seguir luchando contra el perro que llevais dentro, la esperanza es lo ultimo que se pierde y Animos, en lo referente a Pilates probarlo es genial.
Besos

10 diciembre, 2006 10:59  
Anonymous Anónimo said...

"...cae la tarde y me olvidé otra vez de tomar una determinación..."



Un beso.

10 diciembre, 2006 13:19  
Anonymous Anónimo said...

¿Mil dolores pequeños son peores que un dolor único y grande? No. No hay un dolor mejor que otro si no es por la posibilidad de superarlo. A un cortecito en un dedo le pones una tirita pero cuando necesitas 200 tiritas es que te duele toda la mano. Se trata de que no se acaben las tiritas.

10 diciembre, 2006 13:42  
Anonymous Anónimo said...

un paseo por el mar !!! como extraño éso !!! te puedo acompañar ? con Pilates o una buena charla se puede reconstruir el atlas interior, estoy segura, dentro de las pocas seguridades que ofrezco, ésta es mi predilecta...
Cuidate mucho.

10 diciembre, 2006 15:09  
Anonymous Anónimo said...

Las situaciones extremas son de las que más se aprende, claro. Descubrirte a ti mismo, aprender y tomar conciencia de que tienes cosas por dentro, es muy interesante.
Que bueno que haya cosas así, como encontrar una playa, que te hagan feliz!

Me recordaste dos cosas:
Una frase de una película que vi ayer, decía:
- El perro quiere los huesos, como la muerte. (lapidaria, nunca mejor dicho)
Un proverbio-refrán-dicho que recuerdo vagamente:
- Si lanzas un boomerang y no regresa…has tirado un palo, lo traerá tu perro.
(algo así) …es gracioso!

Prefiero la tortura de mil pellizcos a una sola puñalada.

Tengo la sensación, que es infinitamente mejor “…ser metálico, en un jardín botánico…” antes que sentirse “…un africano por la Gran Vía…” así que aprovecha.
Un beso, detective

10 diciembre, 2006 15:35  
Blogger CONTACTO said...

cuantas reflexions interesantes sin saber encontrar alguna respuesta seguiré buscando.

10 diciembre, 2006 15:51  
Blogger Gwynette said...

No sé que decirte:".. mil pequeños o uno grande"?..que dilema ! con uno grande te centras en este dolor..con mil pequeños,mil frentes abiertos.. creo que no doy abasto!
El mar, el sol, lo curan casi todo.. (menos los pies planos)
..disfruta de las pequeñas cosas cotidianas que son una cataplasma (que palabra más rara!)para las heridas

Cariños de alcachofa

10 diciembre, 2006 18:02  
Blogger gemmacan said...

Lo bueno de ser un atlas, es poderte ver desde arriba. Dónde nacen los ríos, dónde van a parar, qué caminos te llevan al fin del mundo, qué atajos tomar, dónde se cierran fronteras, qué coordenadas se dan.
Así, con cuatro lecciones de vieja cartografía, te trazas la ruta de tu viaje. Lo que metas en las maletas, es cosa tuya.

10 diciembre, 2006 18:09  
Anonymous Anónimo said...

dicen que leerse a sí mismo puede detonar en el mejor libro de la historia.
muy buen texto!
abrazos!

10 diciembre, 2006 18:16  
Blogger quantum said...

Quizá se podría probar a amaestrar al perro, enseñarle a morder sin clavar demasiado los dientes, como los buenos amantes.
Y sí, la literatura ¡Qué buen parapeto!
Beso con afición de cartógrafo.

10 diciembre, 2006 18:32  
Blogger Olvido said...

"Hombre perro que aúllas a tu propia noche
Delincuente de tu alma
El dolor es lo único eterno
Oigo un ladrido de perro que da la vuelta al mundo"
(entresacado del Canto V de Altazor. Vicente Huidobro)

Aúlla si es preciso

10 diciembre, 2006 20:07  
Anonymous Anónimo said...

Mil dolores pequeños son más entretenidos que uno solo y grande.

10 diciembre, 2006 20:08  
Anonymous Anónimo said...

boomerangs buenos...
me encantó

...con mi pensamiento sigo el moviemiento de los peces en el agua.....

10 diciembre, 2006 21:50  
Blogger Florecita said...

Acabo de llegar del mar... y de las cosas que más se dejaron ser... cayendo así como de la nada... fue el mar recomenzado, como diría el poeta... así simplemente sostenida dejándome llevar... flotar...

10 diciembre, 2006 22:01  
Blogger Pilar M Clares said...

Muy bonita la imagen del atlas y la geografía en uno mismo. También la cambiamos, la erosionamos, la adulteramos, la rompemos. También mejora. Me encanta Auserón por otra parte.
Saludos

10 diciembre, 2006 22:13  
Anonymous Anónimo said...

Se va un perro y viene otro. Lo único que salva esta jodida vida es lamernos intensamente entre perro y perro.

(Palabra de Perra Negra)

10 diciembre, 2006 23:08  
Blogger Para, creo que voy a vomitar said...

Ser feliz sin porponértelo te hace doblemente feliz.

Quizá el perro que te come por dentro debería empezar a comer por fuera... :)

10 diciembre, 2006 23:57  
Anonymous Anónimo said...

"Un día más me quedar sentada aquí,
en la penumbra de un jardín tan extraño.
Cae la tarde y me olvide otra vez
de tomar una determinación..."

Soy de Tenerife...

10 diciembre, 2006 23:59  
Anonymous Anónimo said...

Ey, detective... como soy un irredento lascivo, más que buscar mi propia geografía busco otras tierras. No es por conquistar.... sino porque soy un turista de alma.

A mi me van las buenas montañas y los valles oscuros... y el mar, claro... quién puede no amar el mar???

Bellas palabras detective.

A.-

11 diciembre, 2006 08:49  
Blogger eli bennet said...

Pues yo también tengo un perro que me muerde,muerto de hambre,encarnizado...
Generalmente,para escapar de él, recurro al mar como vos. Ya que no lo tengo cerca,lo hago con el pensamiento. Tengo mil mantras imaginando situaciones con el mar...
Besos,Detec!

11 diciembre, 2006 08:54  
Anonymous Anónimo said...

gracias por tu comentario en mi post.
Las ciudades invisibles es un libro que se recreea a si mismo. cada vez descubres algo nuevo, un giro un a metáfora una interpretacion.
Respecto a lo que que coemntas, definitivamente los dolores pequeñitos son las moscas cojoneras del alma. Nada como un paseo por el mar para exorcisarlos.
Los grandes dolores, terminan tan bestiamente como comenzaron...auqnue pensandolo bien mejor si podemos armar nuestro atlas de forma que los dolores esten en el fondo de una quebrada sin oxígeno que los alimente y mueran de muerte natural.
un abrazo

11 diciembre, 2006 09:39  
Blogger silversroadnottaken said...

Un día más me quedaré sentado aquí
en la penumbra de un jardín tan extraño
Cae la tarde y me olvidé otra vez
de tomar una determinación
Esperando un eclipse
me quedaré
Persiguiendo un enigma
al compás de las horas
Dibujando una elipse
me quedaré
entre el sol y mi corazón
Junto al estanque me atrapó la ilusión
escuchando el lenguaje de las plantas
Y he aprendido a esperar sin razón


que rica la paella y el mar

11 diciembre, 2006 12:02  
Blogger gaia56 said...

conozco pilates y desde luego no soluciona el tema del relax interior al menos que tú ya lo lleves contigo, pero pruébalo...
yo también tengo un perro que muerde por dentro y lleva unos cuantos días inquieto.

me gustó tu post... detective.

11 diciembre, 2006 15:06  
Blogger Paula said...

Fui feliz sin proponérmelo...


eso sí que no tiene precio, detective, en momentos como estos

ya lo dijo el poeta:

¿quien podría vivir en la tierra, si no fuera por el mar?

te abrazo en la distancia

11 diciembre, 2006 20:59  

Publicar un comentario

<< Home

Creative Commons License
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.