miércoles, 21 de junio de 2006

Préstamo de palabras

Cedo la palabra hoy a Carlos Zanón, en un poema delicioso que he sacado de su libro Algunas maneras de olvidar a Gengis Khan.
LA EXTINCIÓN DEL DINOSAURIO
Siglos ha, dicen en televisión,
cayó del cielo un gran meterorito.
Mares y cumbres hirvieron,
la tierra se abría una y otra vez:
terremotos, cataclismos, ciclones.
Siglos ha, una montaña de lava,
cayó del cielo y en horas
fulminó bestias, monstruos y océanos
hasta aniquilar todo lo vivo.
Sin embargo, aún hay gente ociosa,
sabios de aquí y de más allá
que no acaban de admitir todo esto.
¿Cómo se puede dudar de algo así...?
estas cosas pasan mas a menudo
de lo que la gente cree...
¿Verdad, cariño?
Para todos aquellos que sientan tormentas y cataclismos dentro, algunas palabras encierran a veces múltiples esquinas que, al chocar con nosotros, pueden producirnos heridas, por lo que es conveniente no moverlas en exceso. Entre otras muchas cosas, para eso sirve la poesía, para utilizar palabras de otros, "gastadas tibiamente", y aislar determinados aspectos punzantes. O hacerlos mas grandes, vaya usted a saber.
Y hoy podía hablar de un libro maravilloso que he comprado, de planes de escapada hacia paraísos posibles, de lo lacrimoso que puedo ponerme según alguien, de lo bien que salen algunas cosas en mi entorno laboral, de como el tiempo me dará la razón en alguna apuesta que he hecho...
Pero hoy sólo me salía pedir prestadas palabras a otros para hablar yo.

2 Comments:

Anonymous Mussi said...

¡Dios mío! Pasamos de lo lacrimoso a lo apocalíptico.
Para cuándo el humor señor detective amaestrado?

22 junio, 2006 00:14  
Anonymous Anónimo said...

Me gustan tus palabras prestadas bribón, y tu poesía propia. Claro que sería mucho mejor escucharlas con voz de poeta, pero para eso sirve la memoria a veces.

22 junio, 2006 00:47  

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