jueves, 12 de octubre de 2006

Verdad o consecuencia

Las tardes de mi preadolescencia no tendrían el mismo color si no fuera por ese juego. Nos poníamos en corro chicos y chicas, y la cosa consistía en que, cuando a tí te tocaba, podía ser verdad o consecuencia. Si te tocaba verdad, tenías que contestar sinceramente (la pregunta era invariable, ¿te gusta fulanito/a?) y si, por el contrario te correspondía consecuencia, pues a cumplir una penitencia (invariable también, "dale un beso a no sé quien"). Maldita sea la hora en que decidimos dejar de practicar este juego. Como me gustaría saber ciertas verdades a estas alturas. Y que gratificante sería que me mandaran determinadas consecuencias. Tanto que luchamos siempre por recuperar las tradiciones arcaicas, deberíamos propiciar una oenegé que se dedicara al rescate de éstas. Creo que contaríamos con bastantes adeptos. Espero que los que reivindiquen volver a jugar a médicos y enfermos no lo hagan demasiado realista, introduciendo las temidas listas de espera.
Hay algunas verdades personales. Me da miedo que, cuando alguien empieza un régimen alimenticio, sea el corazón el que pierda peso. Sería una faena que uno se quede fuera por una cuestión de dieta.
Y hay también consecuencias maravillosas, como lo es el descubrir esta maravilla de poema de Vanesa Pérez-Sauquillo.
éste es mi contestador automático.
Para herir, simplemente, marque 1.
Para contar mentiras que me crea, marque 2.
Para las confesiones trasnochadas, marque 4.
Para interpretaciones literarias
producto del alcohol, marque 6.
Para poemas, marque almohadilla.
Para cortar definitivamente la comunicación,
no marque nada, pero tampoco cuelgue,
titubee en el teléfono
(a ser posible durante varios meses)
hasta que note que voy abandonando el aparato
a intervalos de tiempo cada vez mas largos.
No desespere. Aguante.
Espere a que sea yo la que se rinda.
Le evitará cualquier remordimiento.
Gracias.
Conducía hoy camino de la playa de Amadores, no me digan que no es un nombre precioso para tumbarse al sol. Es muy difícil no sentirse bien en un sitio así. Intentaré volver lo antes posible, pensé al salir. Afortunadamente, lo hice. Mi cabeza aún sigue en las inmediaciones.

12 Comments:

Blogger silversroadnottaken said...

amadores.. es genial.. ese nombre , esa playa.. incluso me parece fantastica la megafonia diciendote que quites el coche del parking.... detective me sigues los pasos.. yo tambien estaba alli..... genial tu post-- yo siempre elegia atrevimiento o beso. si estaba el chico guapo de mi pandilla, feliz dia

13 octubre, 2006 09:55  
Blogger pies diminutos said...

Hola Detective, me alegra reencontrarte recuperando juegos adolescentes, disfrutando de playas de hermoso nombres y mostrándonos poemas tan geniales. Me ha encantado, tienes muy buen gusto para la poesía, o a lo mejor es que tenemos un gusto parecido! Besos!

13 octubre, 2006 11:44  
Blogger nancicomansi said...

¡Ay! los juegos de infancia y adolescencia practicados por adultos...no se, no se, la idea es muy "rica" pero puede ser peligroso. La mayoría somos ya tan resabiados....

13 octubre, 2006 12:08  
Blogger Gubia said...

Vivo en el interior y sueño con el mar y la playa cada día, que bonito nombre Amadores. Y que bonito recordar la infancia y sus juegos....todo esto unido hacen un buen equipo, un buen rato para reflexionar a la orilla del mar con un baño de sol. Que envidia.

13 octubre, 2006 12:18  
Blogger Francisco Ortiz said...

Ese juego es absolutamente inolvidable para mí.

13 octubre, 2006 19:16  
Blogger Javier López Clemente said...

Hola Detective.
Después de leerte siempre pienso que para que coño quiero recuperar mis recuerdos si sólo tengo que venir hasta aqui y disfrutar de tus textos.
Córneo a sus pies.

13 octubre, 2006 20:00  
Blogger Julia said...

Juego divertido. Me encantaba preguntar con mucha malicia, claro que nunca nadie se atrevía a contestar. Lo que más me ha impresionado del Post: el poema.Bestial.Maravilloso. Ingenioso. Lleno de sentimiento. Estoy pensando en decir algo así en mi contestador.

Gracias por escribir. besos

13 octubre, 2006 20:16  
Anonymous elena said...

Interesante juego. Creo que si los adultos lo practicáramos nos sorprenderíamos de la cantidad de verdades escondidas que existen, arropadas entre las mentiras de la vida cotidiana. Quizás sería demasiado destructivo, pero ¿y lo que nos reiríamos?
Precioso poema, me ha encantado.
Un saludo

13 octubre, 2006 20:42  
Blogger nancicomansi said...

Gracias por leerme, Detective. Me parece que si no fuera por tí y otros pocos (bueno, fieles como tú, ninguno...) cerraba el blog. ¿ te parezco un monstruo de vanidad si te digo que me entristece no me lea casi nadie?.Tendré que admitir que lo que digo no interesa. Quizás sea una prueba para fortalecer mi integridad y humildad. Sin embargo mi autestima está ahora mismo tiritando de frio...¡tacatacatacataca...!

13 octubre, 2006 21:27  
Blogger Paula said...

qué buen paseo es venir por estas tierras, todavía no he venido una sóla vez y me he ido con las manos vacías.

la playa de amadores, cómo suena

y el poema, ni te cuento

13 octubre, 2006 23:37  
Blogger pazzos said...

Curioso juego en el que, por timidez, siempre se mentía. Y confesabas que la que te gustaba era la segunda más guapa. Incapaces de confesar la verdad dejabas caer la segunda opción por si acaso te comías algo, tampoco era cuestión de escoger la más fea.
En los supermercados descartamos el producto más barato y nos decantamos por la segunda mejor oferta.

Y en la vida, no será que también...

14 octubre, 2006 00:40  
Anonymous Anónimo said...

Maravilloso poema, quien tuviera un contestador así...

14 octubre, 2006 13:04  

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